No reforcemos el estigma

Cada día de nuestras vidas reforzamos el estigma.En nuestro círculo de amigos, cuando a alguien se le olvida algo o se equivoca al hacer algo, cuando emite una opinión inaceptable o simplemente se le traspapela un artículo, ¿cómo respondemos?

Respondemos con chistes que denigran su comportamiento: “Te van a llevar muy pronto al loquerío”(crazy farm), decimos, riéndonos. ¿Hemos analizado alguna vez porqué hacemos esto?

Fuente: Boletín de la World Schizophenia Fellowship

¿Acaso es para ocultar la turbación que sentimos cuando algo sucede y que percibimos como ligeramente fuera de lo normal, diferente de la conducta correcta?

¿Y porqué tendríamos que esperar que todos cumplan hasta cierto punto con lo “normal?”

Cuando nos reímos de nuestros amigos es una manera de excusar su acción, una forma de reducir su turbación por haber dicho o hecho algo inaceptable. Deberíamos trabajar para tratar de aceptar las imperfecciones que todos tenemos en mayor o menor grado estimulando la aceptación y la tolerancia en todas las esferas del diario vivir.

No sorprende que las personas que están en desventaja por tener una enfermedad mental se enfrenten a la perspectiva de bromas y comentarios como los mencionados antes, pero estos suelen tener un pequeño sesgo que indica mala voluntad o falta de sensibilidad. La risa puede ser irónica y difícil de manejar por una persona vulnerable.

No es de extrañarse que los individuos con enfermedad mental tiendan a negar o tratar de ignorar su diagnostico, en vista que frecuentemente sufren de abuso verbal, de trato hiriente o mezquino por la sociedad. Esta negación incluso se extiende a grupos de personas con enfermedad mental quienes tratan ellos mismos a los profesionales en forma socarrona por tratar enfermedades mentales como si fueran una condición medica. Estos individuos han “comprado” ser estigmatizados mas que entrar en el rechazo de la vergüenza y culpa a favor del reconocimiento de una real condición medica.

El reconocimiento de condiciones medicas reales, con etiologías reales y síntomas reales, como en cualquier otro trastorno real, comenzara a crear comprensión y eventualmente compasión. Pero las actitudes son difíciles de cambiar y antes que nada debemos cambiar las nuestras. Promocionemos la tolerancia en nuestra vida. Que nos enojemos poco, que critiquemos poco, estemos ansiosos por aprender, lentos en culpar, dispuestos a escuchar y listos para aceptar.

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Publicado en Esquizofrenia

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