La fobia social parece tener una base neurobiológica y hereditaria

La fobia social es un desorden de ansiedad muy común. Comienza en edades tempranas y puede derivar en depresión y abuso de sustancias en la vida adulta.

Mientras algunos clínicos debaten el mejor tratamiento para estos pacientes -el 40 por ciento no responde a las terapias de primera línea-, otros argumentan que se medicaliza sin necesidad un rasgo de la personalidad normal, según un artículo que se publica en el último número de The Lancet.
Murray Stein, de la Universidad de California, en San Diego, y Dan Stein, de la Universidad de Cape Town, en Sudáfrica, exponen que la comprensión de la patología ha cambiado en la última década.

“Se ha pasado de considerarlo sólo timidez a una apreciación más sofisticada de su prevalencia, su naturaleza perniciosa y crónica, y su base neurobiológica”. Asimismo, apuntan que se trata de una condición patológica que impide la relación normal con el entorno.

Las investigaciones muestran que parece existir un rasgo del temperamento hereditario en estos pacientes. Además, comprender cómo la fobia social se relaciona con algunas patologías como el autismo podría ayudar a determinar cómo se procesa la información social relevante. Asimismo, los estudios con neuroimagen muestran una actividad mayor en la amigdala de estos pacientes.

Fuente: Diario Medico

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Publicado en Salud mental

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